La
pareja - Sensualidad
El amor no consiste en mirarse el uno al otro,
sino más bien mirar los dos en la misma
dirección. Es muy fácil dar
prioridad a casi todo antes que al sexo. Los
niños, hacer la colada, llamadas telefónicas,
pagar las facturas, etc. Si no sitúa
al sexo en una posición elevada dentro
de su escala de valores, la relación
con su pareja perderá rápidamente
interés y calidad. Reservar a las relaciones
sexuales un lugar importante en su vida de
pareja ayuda a mantener la llama viva. Si
realmente desea que su vida sexual conserve
todo su atractivo debe darle la importancia
que se merece, aunque deje de hacer otras
cosas por ello. Es lo inesperado lo que mantiene
vivo el romanticismo y la atracción
sexual. Así pues, pequeños regalos,
fines de semana íntimos, cenas románticas,
etc. cuando su pareja no se lo espere serán
mano de santo para este menester. Una palabra
de elogio pronunciada con una voz tierna y
dulce puede hacer milagros. No debe perder
nunca la inquietud por conocer las fantasías
sexuales de su pareja y realizarlas conjuntamente.
No olvide jamás el arte de descubrir,
de comunicar, de seducir, de complacer, de
penetrar y de relajarse. Cuide también
su aspecto físico y su manera de vestir.
No se abandone, pues si le gusta ser deseado
deberá esforzarse para atraer la atención
de su pareja.
"El amor y la alimentación tienen
la misma importancia vital para nuestra salud
y subsistencia." (Ko-Tseu)
La perfecta armonía sexual es un elemento
vital para la salud y longevidad del hombre
y la mujer. Cuando un hombre y una mujer pueden
hacer el amor con la frecuencia deseada alcanzarán
un grado de felicidad y armonía importante.
Esta armonía puede cambiar su relación
con las gentes que les rodean y su gentileza
y simpatía conllevarán la envidia
y los celos de los demás.
Una persona sensual es aquella que provoca
atracción o reacción en los
sentidos de otra, bien sea deseo sexual, excitación,
deseo de hacer el amor, etc. Algunas personas
son, por naturaleza, muy sensuales y tienen
la capacidad de atrapar literalmente a aquellas
que desean. Usted también puede llegar
a ser sensual. En general las personas que
poseen un fuerte potencial sexual tienen una
sensualidad muy acusada, si bien, en muchos
casos ellos mismos no se dan cuenta. El magnetismo
personal que se desprende de estas personas
es muy envolvente y al entrar en contacto
con ellas puede sentirse absorbido.
La sensualidad que irradia proviene de dos
fuentes diferentes; una se encuentra en el
interior y la segunda en el exterior. Su poder
sensual interior proviene de sus pensamientos,
de su energía sexual, de sus sentimientos
y de su magnetismo personal, en una palabra,
de su personalidad. El poder sensual exterior
proviene de su manera de vestir, de sus actitudes,
de su manera de hablar, de su manera de mirar.
Normalmente se posee uno u otro de esos poderes
sensuales pero rara vez ambos. La persona
que sabe desarrollar tanto la forma externa
como la interna de su sensualidad llegará
a magnetizar a los demás. Como hemos
dicho anteriormente su poder sensual interior
está compuesto de sus pensamientos,
sentimientos, energía sexual y de su
magnetismo personal. Veamos ahora como puede
transformar cada uno de estos aspectos para
que aparezcan lo más sensual posible.
Los Pensamientos:
Los pensamientos reflejan y producen en los
demás el efecto que queramos darle.
Así, un pensamiento sensual es un pensamiento
positivo que iluSusana, es una actitud o un
deseo que tiene la fuerza de atraer la gente
hacia usted. También es obvio que para
recibir es necesario dar primero, y todo el
mundo desea recibir antes que dar. Con estos
conceptos en su mente le será mucho
más fácil conseguir que sus
pensamientos sean más sensuales. Veamos
un ejemplo: Imagine una persona a la cual
desearía ofrecerle todo su amor. Usted
ha creado con esta idea un pensamiento sensual,
potente, positivo y capaz de atraer esa persona
hacia usted cuando se encuentre en presencia
de esa persona. Ese pensamiento que impregna
su ser, va a irradiarse fuertemente hacia
la otra persona; usted no tiene necesidad
de ser consciente de esto, su subconsciente
reacionará sin que usted se dé
cuenta. Lo que se debe evitar a toda costa
es perder el control cuando se encuentre en
presencia de esa persona, es decir, tener
miedo, falta de seguridad, etc., ya que en
ese momento su pensamiento pierde toda eficacia.
Los Sentimientos: El ser humano no
es un ser lógico, es un ser emocional
y normalmente son las emociones las que lo
hacen reaccionar y avanzar. La persona sensual
que llegará a ser actuará sobre
las emociones de aquellos que le salgan a
su paso. Puesto que usted hablará a
alguien actuando sobre sus emociones, automáticamente
será capaz de provocar en ella emociones
y sentimientos. Así, cuando esté
enamorado, será sensual. Cada gesto,
cada caricia, cada conducta que lleve a cabo
contendrá una carga de sensualidad
tan grande que rendirá su pareja a
sus pies. En conclusión, si desea parecer
muy sensual y no está enamorado haga
como si lo estuviera y los resultados serán
favorables.
Su energia
sexual: Las personas que tienen una
energía sexual fuerte son generalmente
más sensuales que el resto. Habrá
notado que cuando está excitado sexualmente,
siente una energía muy intensa, convirtiéndose
en objetivo prioritario y exclusivo el satisfacer
su deseo sexual. En ese momento, si tiene
la posibilidad de seducir a una mujer, seguramente
su sensualidad será mucho mayor que
en una situación normal. Vemos pues
que la sensualidad es una energía muy
intensa y que se puede transmitir entre las
personas. Por ello si aprendemos a potenciar
nuestra energía sensual podremos aumentar
nuestra capacidad de seducción.
El Magnetismo
personal: Una persona sensual posee
un fuerte magnetismo personal, un magnetismo
seductor. Así un Pura Sangre no es
forzosamente un caballo de carreras; sólo
aquellos que poseen el carácter suficiente
llegan a serlo. El mismo principio se puede
aplicar a la sensualidad y al magnetismo.
Sólo las personas que son capaces de
potenciar al máximo su sensualidad
podrán gozar de una capacidad de seducción
envidiable. El poder sensual exterior está
formado por varios aspectos, que son: su manera
de ser, de vestirse, de habla y de moverse.
Vamos a describir detenidamente estas cualidades
para enseñarle cómo usarlos
para convertirnos en unas personas irresistiblemente
sensuales.
Su manera
de ser: Su manera de ser denota quien
es realmente y el entorno del que proviene.
Según sea ésta, provocará
envidia o pena. En general, lo que aparentamos
es un fiel reflejo de nuestro interior. Suele
ser muy difícil aparentar lo que no
se es, pero también es cierto que a
mucha gente le gusta precisamente eso. No
se deje llevar por las apariencias y recuerde
que si decide construir una personalidad para
agradar a los demás, ésta podrá
venirse abajo como un castillo de naipes al
primer contratiempo. Intente encontrar la
persona que hay dentro de usted. Aprenda a
conocerse y conseguir la confianza en sí
mismo y la autoestima que le convertirá
en una persona envidiada y querida por todos.
Su forma de
vestir: Dicen que el hábito
no hace al monje, pero la realidad de nuestros
días demuestra claramente lo contrario:
usted está siendo juzgado constantemente.
Por eso, su manera de vestir será una
de sus tarjetas de presentación que
le clasificará ante los ojos de los
demás. Haga la prueba y se asombrará.
Normalmente las personas se visten de acuerdo
con el modo en el que se desenvuelven. Es
muy difícil aconsejar sobre esta materia,
pero hay unos cuantos consejos de carácter
general que a buen seguro le servirán:
Intente vestir acorde con cada situación,
pero sin renunciar a su estilo propio, vestir
a la moda ayuda bastante para poder causar
buena impresión, los colores vivos
y claros suelen favorecer más que los
apagados y oscuros e intente vestir siempre
prendas que le sean cómodas y acordes
con su estilo personal. No se fuerce, pues
estará incómodo y los demás
lo notarán.
Su manera
de hablar: "Por la boca muere
el pez". Estamos seguros de que no le
gustaría hacer lo mismo. Siempre debe
procurar hablar despacio y vocalizando. Si
habla demasiado deprisa y se come las palabras
provocará tensión en los demás
y le evitarán. Un buen sistema para
moldear su voz y conseguir que sea más
sensual, es ensayando con una grabadora. Intente
grabar un texto romántico o una declaración
de amor y escúchela varias veces; verá
cómo cada vez encuentra defectos y
detalles que cambiar.
Su forma de
mirar: Los ojos son el reflejo del
alma. Sus ojos muestran su estado anímico:
la tristeza, la alegría, la felicidad,
el deseo, etc. ¿Hay algo más
sensual que la mirada de un hombre y una mujer
enamorados? ¿Hay algo más sensual
que una intensa mirada de deseo? Vale la pena
pues, poseer una mirada intensa y que refleje
nuestro deseo y sensualidad. Para ello practique
delante de un espejo e intente mostrar amor,
ternura, pasión y deseo. Solo un poco
de tiempo bastará para ver resultados
sorprendentes.
Su forma de
moverse: Si caSusana como un pobre infeliz
al que su mujer ha abandonado por otro, seguramente
inspirará lástima o pena. Si
sus gestos son bruscos y secos, seguramente
inspirar más miedo que amor. Estos
simples ejemplos bastan para demostrar la
importancia que tiene la forma de caSusanar
y de moverse. Poco importa lo que diga y como
lo diga si la gesticulación o el ademán
empleado no es el adecuado. No olvide que
su imagen exterior es lo primero que se ve
y es muy importante que los demás se
interesen, que sientan curiosidad por usted.
Por ello evite los extremos, hágase
notar pero sin necesidad de llamar la atención;
deje que los demás tengan curiosidad
por conocerlo.
Ésta es la regla de oro: Sususcite
la curiosidad de lo demás.
El Olfato:
El olor natural de un hombre o de una mujer
pueden desencadenar un vivo deseo y una gran
excitación. Aprender a apreciar el
olor natural de su pareja es muy importante.
Pero debe llevarse cuidado ya que esos olores
personales según la ropa utilizada
puede transformarse en malos olores. Es recomendable
utilizar prendas hechas de materias naturales
como el algodón, la lana, la seda,
etc.
El Oido:
Hay muchos sonidos que tienen un carácter
extremadamente erótico. Así
los gemidos, los jadeos, las palabras, la
fricción de los cuerpos, el ruido del
somier, deterSusanados golpes, etc. Estos ruidos
son una fuente de enriquecimiento sensual
y ayudaran a aumentar la excitación
y el placer de la pareja. Durante el coito
el hombre es muy sensible a las reacciones,
sonidos, gemidos, gritos, palabras, etc. que
emita su pareja.
La Vista:
El sentido de la vista tiene una gran importancia,
antes, durante, y después de las relaciones
sexuales. Apagar la luz durante el acto sexual
supone renuciar a una gran fuente de excitación
como es la vista. La vista del cuerpo, de
la cara, de los cabellos de una mujer puede
ayudar enormemente a la erección en
el hombre. También tiene mucha importancia
el uso de ropa interior u otro tipo de complementos
para aumentar el deseo en el hombre. El ver
los órganos sexuales tanto femeninos
como masculinos provocará un gran placer
y excitación, e incluso las masturbaciones
hechas sin vergüenza ni complejos pueden
ser definitivas.
El Tacto:
Una caricia o roce en el momento y sitio adecuado
(cara, mano...) puede despertar el interés
en la otra persona.
El Gusto:
Una boca mal cuidada, o un aliento insoportable
puede echar al traste todo proceso de aproximación.
Debe guardar su higiene bucal.
La
pareja - Las
Caricias
Acariciar es un arte. Es muy importante aprender
a acariciarse y a dejarse acariciar. No se
debe concentrar únicamente en las zonas
erógenas comunes, ya que su piel está
compuesta de una infinidad de puntos sensibles
que deber descubrir día tras día.
Acariciarse suavemente con sus labios y su
lengua los lóbulos de las orejas, continuando
por el cuello, alrededor de su boca, la nariz
y sus mejillas. Continúe por su pecho,
siguiendo lentamente sus curvas. Párese
en los pezones, chupándolos y lamiéndolos
con dulzura. Siga deslizando sus labios por
la espalda, los costados, el vientre, la zona
anal, la zona interna, los muslos, la parte
trasera de las rodillas, el ombligo, los pies,
etc... También es importante morder
de vez en cuando todas las zonas descritas
anteriormente pero siempre con mucha delicadeza
y observando la reacción de su pareja.
Muchas personas disfrutan de estos mordiscos
incluso durante el acto sexual. La estimulación
por pellizcos es muy gratificante y se debe
realizar a través de gestos breves
y simples, por todo el cuerpo de la pareja.
Normalmente se utilizan los dedos pulgar e
índice de la mano, aunque también
es posible realizarlos con los labios. En
ambos casos hay que ser extremadamente delicado
en su ejecución para así obtener
el efecto de excitación deseado.
La
pareja - El baño
Para una pareja tomar un baño juntos
puede aportar una nueva dimensión su
relación. Incluso puede ayudar a descubrir
mejor el cuerpo de uno al otro y explorarlo
de forma diferente. Seguro que una vez lo
haya probado no podrá pasar sin ello.
Si tiene problemas sexuales, es decir, impotencia,
frigidez, eyaculación precoz, seguro
que el baño en pareja estimulará
su sexualidad y dará lugar a innumerables
tipos de caricias que no ha descubierto todavía
y le harán ver que todo es posible
dentro de una bañera. Para empezar
debe crear un clima íntimo en su cuarto
de baño. Luces tenues, temperatura
agradable, música, velas, olores, etc.
Las mejores esencias para el baño con
características afrodisíacas
son: El jazmín, la flor de naranjo,
la rosa, el sándalo, cardamomo, Ylang-Ylang.
Las esencias tónicas y estimulantes
son: Romero, hisopo, enebro, albahaca.
La
pareja - Sexo oral
El Taoísmo nos enseña que el
sexo oral mutuo crea un circuito de energía
especial que contribuye a armonizar los elementos
vitales del cuerpo. "El 69" es una
de las posiciones más placenteras dentro
de las prácticas sexuales orales; se
lleva a cabo invirtiendo su cuerpo con el
de su pareja, de forma que mientras uno succione
el clítoris el otro esté succionando
el pene y acariciando los testículos.
La
pareja - Sexo anal
La pareja puede estar de rodillas o bien de
pie y curvada hacia delante y además
debe estar en un estado de excitación
muy cercano al orgasmo. El hombre deber lubricar
abundantemente sus dedos y el ano de su pareja,
introduciendo delicadamente primero un dedo
y después progresivamente el segundo
hasta el ano. Así conseguirá
que la zona quede bien lubricada. A partir
de ese momento el hombre podrá comenzar
la penetración del ano con su pene.
A medida que vaya penetrando el ano suavemente,
deber acariciar la zona clitoriana y luego
introducir los dedos de la otra mano en la
vagina pudiendo sentir como su pene va penetrando
por el orificio contiguo. Seguidamente empezará
una serie de movimientos alternativos de la
mano y del pene que irán desembocando
en un profundo orgasmo de la mujer.
La
pareja - Penetración
El hombre debe alternar de forma variada y
discontinua las diferentes formas de penetración,
es decir, tanto las superficiales como las
profundas. Para empezar nueve penetraciones
superficiales y una profunda permitirán
a la mujer empezar a sentir cierto grado de
placer. Lentamente el hombre se adaptará
en función de su pareja y en función
de su propio placer cambiando el ángulo
de la penetración y el ritmo de las
mismas.
Según el Kama-Sutra hay dieciocho tipos
de penetración que un hombre debe consumar
a una mujer:
· La penetración simple o hacia
adelante. Ambos órganos genitales se
hallan opuestos el uno al otro y se produce
la penetración.
· La fricción. El pene cogido
por la mano se hace oscilar dentro de la vagina,
acentuando la fricción en la zona de
los labios vaginales.
· La horadación. La vagina está
hacia abajo y el pene golpea y roza fuertemente
la parte superior de ésta.
· Fricción. En la misma situación
el pene frota contra la parte inferior de
la vagina.
· Presión. El pene presiona
la vagina durante un largo intervalo de tiempo.
· Golpe. El pene sale de la vagina
y entra bruscamente golpeando fuertemente
el fondo. La salida proporciona más
vigor al pene y retrasa el espasmo en el hombre,
mientras acelera el de la mujer.
· El Golpe de verraco. El pene golpea
solamente una parte de la vagina.
· El Golpe del toro. El pene en su
penetración golpea la vez los dos lados
de la vagina.
· El movimiento del gorrión.
El pene va y viene dentro de la vagina, sin
salirse, en forma de contracciones muy rápidas.
Golpear a derecha e izquierda dentro de la
vagina como el guerrero que intenta dispersar
los sables de sus enemigos.
Otras:
Mover la tija de jade de arriba a abajo como
un caballo salvaje que hace el salto de la
cabra para cruzar un riachuelo.
· Movimiento de penetración
rítmico parecido al de las gaviotas
jugando con las olas.
· Alternar rápidamente penetraciones
profundas y superficiales como una gaviota
picoteando los granos de arroz en un mortero.
· Encadenar de una forma regular penetraciones
profundas y superficiales como si de grandes
piedras hundiéndose en el mar se tratara.
Penetrar la vagina lentamente como la serpiente
se desliza dentro de su guarida para hibernar.
· Proporcionar pequeños golpes
rápidos dentro de la vagina como cuando
una rata asustada se introduce en su guarida.
· Sacar lentamente el pene y después
penetrar la vagina como el águila al
atrapar una presa en plena huida.
· Penetrar la vagina procurando rozar
la parte superior con el prepucio como un
velero cortando el viento.
La
pareja - Posturas
Hay cuatro posiciones
fundamentales e infinidad de variantes. Estas
cuatro posturas fundamentales constituyen
el punto de partida y cada uno deberá
dejar a su imaginación hacer el resto.
1º Posición superior del hombre
(misionero).
2º Posición superior de la mujer.
3º Posición lateral del hombre
y de la mujer frente a frente. El hombre está
sobre su costado derecho y la mujer sobre
su costado izquierdo o viceversa.
4º La mujer de espaldas al hombre.
Los miembros de la pareja deberán tener
la misma curiosidad por encontrar juntos diferentes
y nuevas posiciones. Harán falta por
lo menos unos doce encuentros antes de que
el cuerpo de uno se habitúe al cuerpo
del otro, pero encontrará posturas
ideales constituye una de las grandes satisfacciones
sexuales para la pareja. Para los antiguos
chinos esta búsqueda constante por
la perfección en las relaciones sexuales
mantenía la llama del amor y del sexo
vivas hasta el último de sus días.
Veamos
algunos ejemplos de posiciones comunes:
· La mujer coge las nalgas del hombre
con sus manos y cruza las piernas por detrás
de su espalda.
· El hombre con una de sus manos levanta
las piernas de la mujer colocándolas
a la altura de sus senos y con la otra mano
introduce su falo en la vagina.
· El hombre se estira encima de la
mujer, que se encuentra boca abajo, y le abre
las nalgas mientras ella sube su cintura para
facilitar la penetración.
· La mujer está estirada sobre
su espalda con las piernas abiertas y el hombre
de rodillas la coge por la cintura levantándola
para introducirle el pene.
El hombre está de pie delante de la
cama y levanta las piernas de la mujer para
penetrarla.
· La mujer está tumbada de espaldas,
junta sus senos con las manos formando un
túnel y lubrica el interior del túnel.
El hombre, montado de rodillas encima de ella,
hace penetrar su pene en erección dentro
del túnel mientras la mujer se acaricia
los pechos.
· La mujer está recostada sobre
su espalda y levanta sus piernas cogiéndose
los pies con las manos.
· El hombre coloca las piernas de la
mujer a la altura de sus brazos y, tomándola
por la cintura, la penetra.
· Los pies de la mujer están
encima de la espalda del hombre que puede
así penetrarla profundamente.
· La mujer está acostada sobre
su espalda y el hombre está arrodillado
entre sus piernas cogiéndole con una
mano las nalgas y con la otra los pies.
· La mujer está recostada sobre
su espalda y pone uno de sus pies sobre la
espalda del hombre mientras que el otro queda
suspendido libremente.
En esta postura el hombre suele estar tumbado
sobre sus espaldas, permitiendo a la mujer
jugar un papel mucho más activo en
la relación sexual. De esta forma ella
misma podrá cambiar el ángulo
de penetración y la intensidad de la
misma, y regulará perfectamente su
grado de excitación y de placer. Esta
postura es propicia también para el
hombre pues le permite controlar mejor su
eyaculación. Incluso es posible para
la mujer estirar sus piernas y quedarse sentada
sobre el hombre para imprimir movimientos
de rotación sin perder contacto con
el pene. En definitiva, se puede definir esta
postura como una de las más gratificantes
para la pareja.
Veamos
algunas de sus variantes:
· El hombre se halla tumbado boca arriba
y la mujer se sienta sobre él, pero
con la cara y el cuerpo mirando en dirección
a los pies del hombre.
· La misma posición anterior,
pero la mujer está mirando hacia la
cara del hombre.
· El hombre se apoya de espaldas a
un muro y coge a la mujer sentada entre sus
brazos con las manos juntas. Ella coge al
hombre por la cintura contra sus piernas y
apoyándose con ellas en el mismo muro
que su compañero imprime movimientos
de vaivén.
· La mujer coge el pene con su mano
y lo hace penetrar en su vagina como si de
una aspiración se tratara. Una vez
dentro los oprimirá con los músculos
vaginales y lo mantendrá así
por un tiempo. Durante la penetración
la mujer se mueve de forma circular sobre
el hombre.
· El hombre apoyado en su espalda levanta
la mitad de su cuerpo y la mujer imprime a
la mitad del suyo, con el pene dentro de la
vagina y sin salirse, movimientos oscilatorios.
Cuando la mujer esté fatigada descansa
con el pene dentro de su vagina y se intercambian
la posición con el hombre emprendiendo
de nuevo la acción.
· El hombre está sentado y la
mujer se sienta encima de él de frente
y abrazándolo. El hombre con una mano
coge las nalgas de la mujer y con la otra
se apoya en la cama.
· El hombre está acostado sobre
su espalda con las piernas abiertas y la mujer
se acuesta encima de él, entre sus
piernas, introduciendo el pene en su vagina.
· El hombre y la mujer se hallan de
costado uno frente al otro y el hombre introduce
el pene en la vagina, teniendo la mujer al
hombre entre sus piernas.
· El hombre y la mujer se hallan recostados
uno frente al otro y las piernas de la mujer
están por encima de los hombros del
hombre, quien introduce su pene en la vagina.
El hombre y la mujer se encuentran ambos de
pié, soportando el hombre con su pene
y sus brazos el peso de ella.
· La mujer está recostada de
lado y de espaldas al hombre quien también
recostado la penetra por detrás.
· La mujer está estirada boca
abajo y el hombre se estira encima de ella
penetrándola.
· La mujer se cuelga con sus pies y
sus manos hacia delante y el hombre por detrás
la coge por la cintura y la penetra.
· La mujer se arrodilla sobre la cama
y el hombre la penetra como si de un caballo
se tratara.
· La mujer se arrodilla con la cabeza
tocando la cama y el hombre por detrás
arrodillado sobre la cama también la
coge por la cintura y la penetra.
· La mujer acostada sobre su vientre
y con las piernas abiertas es penetrada por
el hombre que la tiene cogida por las espaldas.
· El hombre se sienta en una silla
y la mujer se sienta encima de él dándole
la espalda mientras él la coge por
la cintura y la penetra.
· El hombre y la mujer están
sentados cara a cara en una silla.
· La mujer está recostada de
un lado con una de sus piernas levantadas
mientras que el hombre la penetra por detrás.
· La mujer toma un punto de apoyo (mueble,
árbol, pared, etc), y el hombre la
penetra por detrás de pie.
Las posiciones sexuales invertidas ayudan
a canalizar la energía sexual hacia
el cerebro y estimulan también las
glándulas, la circulación y
el sistema nervioso.